Mireia Ruiz comenta una sentència singular dictada a Tenerife en un caso de discrepància entre progenitores sobre la vacunación de la COVID-19 en menores. El padre queria obtener la capacidad legal para decidir vacunar los hijos, pero la jueza desestima su petición, valorando el principio de prudéncia médica. A diferencia de otras resoluciones -como la dictada por la Audiencia Provincial de Barcelona, que sí otorgó la capacidad de decisión a uno de los progenitores-, en este caso se ha valorado que los efectos secundarios de la vacuna en menores no están suficientemente acreditados y que los riesgos superan los beneficios, especialmente dado que la incidencia de la COVID en niño es considerada como la menor. expresaba su voluntad de vacunarse (tenía más de 12 años), la juez no considera ese elemento decisivo. Esta sentencia se considera minoritaria y pone de manifiesto que el criterio judicial puede variar según el tribunal y la zona geográfica.

